Han pasado muchos años desde que Sabino Verrire, vecino de Bádames, fue entrevistado por el Diario Alerta. Muchas de las cosas que se cuentan en el artículo han cambiado; otras siguen siendo perfectamente aplicables a la actualidad. A lo largo del texto surgen abundantes citas llamando al respeto y a la conservación del patrimonio natural y prehistórico de la Junta de Voto.
    A continuación se transcribe el artículo íntegramente.

 

Vecinos
Diario Alerta
Martes, 4 de septiembre de 1990

La grutas prehistóricas existentes en la añosa Junta de Voto no son conocidas por los casi 4000 vecinos del término más extenso de Trasmiera. Sabino Verrire Cuetos, un trasmerano que participó en las excavaciones que durante los años sesenta se llevaron a cabo
en el Valle de Aras, reconoce que la Historia de Voto se conoce muy poco. Verrire se mantiene al día por las publicaciones que sus amigos le envían cuando aparecen en las librerías. Este caminero jubilado reconoce que para  preservar   el pasado se debe poner coto
en el presente mediante verjas, para evitar que los domingueros destrocen los yacimientos. Si alguna de estas oquedades desea visitarse, se debe acudir antes a los servicios correspondientes en la Consejería de Cultura de la Diputación Regional de Cantabria.
Un patrimonio municipal agredido

Los vecinos de la Junta de Voto desconocen el patrimonio prehistórico de
su valle, alterado por los domingueros que se adentran en las cuevas


M.CASTANEDO
    La Junta de Voto mantiene un variado número de cuevas algunas de ellas ocupadas por los hombres de Paleolítico durante decenios y escasamente conocidas tanto dentro como fuera del término. Al mismo tiempo son numerosas las personas que dicen reconocer a lo largo de la entidad administrativa, calzadas romanas que bien pudieran ser medievales.
    Según recuerda Sabino Verrire Cuetos, jubilado de la Diputación Regional de Cantabria, los vecinos de Voto no se han preocupado por conocer los misterios de los antepasados escondidos en las profundas galerías del relieve calizo del gran municipio trasmerano. Verrire confiesa sin embargo que "que nadie se ha molestado en hablar a los vecinos sobre la Historia del lugar".
    La cautela de Sabino, una persona identificada con la Naturaleza desde niño, es notoria. "A lo mejor lo que ocurre es que se destrozan los yacimientos simplemente por no conocer el contenido. Es bueno que el Ayuntamiento tomase cartas en el asunto y diese a conocer, mediante conferencias o charlas, la importancia de nuestro pasado prehistórico"


Sabino Verrire, junto a la cueva del Otero

Congreso Internacional

    Recuerda Verrire que durante el verano de 1963, Santander acogió un Congreso Internacional de Prehistoriadores. Una de las salidas de los congresistas consistió en visitar el pequeño refugio calcáreo de la Cueva del Otero que por aquellas mismas fechas se estaba excavando por el equipo codirigido por Miguel Ángel García Guinea y Joaquín González Echegaray.
    Durante aquel verano pasaron por la cueva de Secadura, además de los 60 congresistas reunidos en la Magdalena de Santander, Antonio Beguines, Maza Alvarado, Amada Ortiz, María del Carmen Saracho y Carmen Echegaray acompañando a su hermano. Muchos de ellos son hoy reconocidos profesionales de la Historia y con múltiples trabajos publicados.
    Entonces comenzaban a reconocer y distinguir lo que era una punta de flecha del Solutrense de un arpón de hueso del Magdaleniense. Aparecían también restos de sílex en forma de lascas abandonadas durante la confección del instrumento lítico.

Arte parietal

    Alguna de las cuevas que alberga el término de Voto, contiene importantes figuras parietales. Grabados de caballo y ciervo fueron reconocidos por el entonces director del Museo de Prehistoria de Santander, García Guinea, en Cobrantes. El sobrino de Begoña Alegría, vecina de Voto, Juan Antonio Alegría, descubrió en el verano de 1988 un grabado de cierva en la misma oquedad de San Miguel de Aras.
    El paisaje calizo de este término trasmerano se hace más evidente por la quema de monte que en los últimos meses ha padecido las lomas que rodean el pueblo. La vegetación autóctona de carrascos, encinas, castaños y madroños ha comenzado a aflorar con fuerza entre el gris rocoso. Verrire, miembro de una cuadrilla de zorreros en Voto y buen conocedor de la Naturaleza, afirma que "el monte y el suelo poco a poco se destruyen y éstos son como los grabados prehistóricos de hace 15.000 años; que luego no se pueden recomponer.

Desmanes

Los habitandes de Cabo Rado donde se encuentra una de las mayores grutas de Voto, ha sufrido también atentados en su interior. Es lo que Verrire llama "desmanes domingueros". Parte de las estalactitas y estalagmitas que conforman su interior van siendo destruidas por los coleccionistas de las figuras que la Naturaleza va moldeanco sobre el carbonato cálcico. Otros se empeñan en realizar catas sobre el suelo para ver si localizan algún resto prehistórico.

Itinerarios turísticos

    Los grupos de oposición del Ayuntamiento de Voto han solicitado en diversas ocasiones que el equipo de gobierno dé a conocer el patrimonio histórico además del que se corresponde con las juntas vecinales. El portavoz socialista Felipe Alberdi ha solicitado en diversas ocasiones ayuda y colaboración municipal "para que las juntas vecinales puedan administar mejor el patrimonio de todos los vecinos".
    Otra de las ideas que se viene barajando es la posibilidad de inventariar rutas a través de los montes y valles de la orografía de Voto que podrían servir, bien utilizadas, para dar a conocer el valle donde existen cuevas prehistóricas.
    Este amplio valle situado a ambas márgenes de la ría de Rada, es conocido sobradamente por los automovilistas que acuden a disputar los rallyes sobre el sinuoso trazado de sus carreteras. Sin embargo, aparte de los humos que dejas sobre el asfalto cada año, el valle de Aras ha sido escasamente promocionado.
    San Bartolomé de los Montes, uno de los pueblos del valle, posee un rico patrimonio visible en su templo románico. Sin embargo los lugareños, por falta de carreteras, deben transitar y comerciar con parejas de bueyes "porque los caballos no pueden ascender por tan empinadas cuestas", según recuerda uno de los vecinos. Lo que nadie de momento se plantea, es adquirir maquinaria agricola dado como está el sector ganadero.

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