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Los ríos

Presa de Riocorto

Una cadena de montañas rodea el Valle de Aras a modo de circo quedando abierto únicamente hacia el norte,  hacia el Cantábrico. Su orografía hace que los ríos sean cortos, no más allá de diez kilómetros; caudalosos en cuanto rompe a llover y desaguan en unas horas en cuanto la lluvia cesa. El caudal se mantiene durante todo el año lo suficiente como para que en ellos se desarrolle una fauna piscícola típica de los ríos del norte.

El Clarín es clarín y el Clarión es clarión

El Clarín en San Pantaleón de ArasAmbos ríos son claros, de aguas corrientes y limpias, sin embargo, en cuanto llueve fuerte, el Clarión enturbia pronto sus aguas mientras que el Clarín las mantiene más claras. Entre los dos, recogen la mayor parte de las aguas del valle.

Nace el Clarín de múltiples surgencias en la Cubías, San Miguel de Aras, pronto recoge las aguas de un afluente que procede de Llueva, en San Pantaleón hace lo mismo con el río de la Quintana y después de pasar Bádames se junta con el Clarión en San Mamés, justo detrás de la iglesia.

Nace el Clarión en La Isequilla, Secadura, recoge aguas del Medioduro, pasa por Buega y Covachera antes de juntarse con el Clarín.

No es fácil decir cómo se llama entonces el río, es decir cuál es afluente del otro. En realidad, para los lugareños Clarín y Clarión se llaman "Río", y si entran en detalles dirán: "Estuve pescando en el río de Secadura" o en el de San Mamés, o en el de San Pantaleón. Normalmente no citan sus nombres.
En cartografías antiguas aparece el río con el nombre de Carabión.

El agua salada llega hasta la presa.

 

Su recorrido está plagado de presas que retienen las aguas para encauzarlas a otros tantos molinos. Mucha importancia tuvo esta industria en tiempos pasados, ya que la Junta de Voto acaparó la molienda de  cereales para el abastecimiento de las poblaciones vecinas de Colindres, Laredo y Santoña.

 

 

 

 

molocina4.JPG (11989 bytes)El río Ocina es menor. Nace cerca de Vidular y durante una buena parte de su recorrido marca el límite con el ayuntamiento de Bárcena de Cicero. Vierte sus aguas directamente a la ría, entre Rada y Carasa. Lo hace a través de unas compuertas batientes. Antiguamente, las compuertas eran accionadas de forma manual mediante unos mecanismos cuyos restos se conservan.

El río Asón no pasa por el valle, pero su ribera izquierda desde Marrón hasta la desembocadura pertenece a Voto, marcando  límites   con los ayuntamientos de Limpias y de Ampuero.

 

Fauna.

Especies piscícolas

La trucha fario es autóctona en los ríos de la Junta. Es fuerte y gran nadadora, prefiere las aguas corrientes y oxigenadas. Es recelosa y en su captura lucha por librarse del engaño.

La trucha arco iris es menos frecuente. Las que quedan proceden de repoblaciones y fueron bastante abundantes mientras hubo un vivero en San Miguel de Aras, del que en algunas ocasiones se escaparon las truchas pasando al río.

La anguila es abundante en todo el río, especialmente en la desembocadura.

Las angulas llegan hasta la última presa del río. Allí, y en los muros de las marismas aledañas, se hacían buenas capturas de esta especie cada vez más escasa. La margen izquierda del Asón, a su paso por Angustina (Carasa) sigue siendo muy frecuentada por los anguleros.

El cangrejo, que fue abundante en otros tiempos, sufrió los mismos avatares que el del resto de los ríos, llegando casi a su extinción.

El salmón no entra en los ríos del Valle de Aras, sólo en alguna ocasión se han hecho capturas en Rada de ejemplares que normalmente debieran haber tomado el río Asón.

Los piscardos, cachos, bermejuelas son llamados simplemente "peces". Constituyen éstos un importante eslabón en la cadena alimenticia del ecosistema del río.

Sojos, mubles, truchas y anguilas conviven en el el tramo final del río, allí donde la marea hace que las aguas sean unas veces dulces y al cabo de unas horas saladas.

Aves acuáticas

La inclusión de parte de Voto en la Reserva Natural  y la nueva legislación sobre las actividades de caza en las márgenes de los ríos ha propiciado un aumento en la población de aves que se establecen o visitan el río.

La polla de agua es la especie mas frecuente. Suele encontrarse en aquellos tramos de aguas profundas que tienen las orillas protegidas por abundante vegetación.

Los patos representan la especie que más ha aumentado su población. Si bien son más frecuentes en las zonas bajas, tampoco es raro ver parejas estables que crían en las presas y lugares protegidos.

El martín pescador y el mirlo acuático son muy esquivos, pero pueden verse  haciendo rápidos vuelos sobre el cauce.

Garzas reales, garcetas y cercetas son visitantes que se acercan al  río en la temporada invernal en busca de protección y alimentos.

Los cormoranes, que tienen su hábitat en los acantilados de la costa cantábrica, han encontrado en la ría y en las presas del río un lugar idóneo para realizar sus pesquerías diarias.

Pesca

La trucha, la fario, ha sido siempre la reina del río. Las técnicas de pesca han variado con el paso de los años. Antiguamente se pescaba en exclusiva a gusana, con caña de bambú y un anzuelo sensiblemente mayor que el utilizado en otros lugares. El método empleado por los veteranos era muy eficaz, especialmente en los remansos, durante las crecidas: al primer toque, aguantar, y al segundo... un viaje tal, que la trucha salía volando por los aires. En aguas más quietas, y sobre todo en verano, se usaba el "saltapraos". Después llegaron las cucharillas y la mosca e incluso algunos se atreven a  con la mosca seca en la modalidad  llamada  "a látigo".

Hay que tener en cuenta que los ríos de Voto son estrechos y con abundante vegetación en las márgenes. Esto hace que las cañas elegidas para el lanzado deban tener talla media o corta.

En el puente de RadaEl cangrejo se pescó siempre a mano. Se encontraban en aguas poco profundas, levantando con cuidado las piedras y hurgando en las raíces que los árboles mecen en las orillas. También era fácil encontrarlos en los agujeros de ladrillos o en el interior de oxidados botes de conserva.
Esta especie casi ha desaparecido, al igual que en el resto de los ríos españoles, aunque se oyen comentarios sobre una lenta recuperación.

La anguila abunda en todo el río. Los niños, al salir de la escuela, corrían a los escondrijos donde guardaban afilados tenedores que usaban para capturarlas, levantando cuidadosamente las piedras.
En el verano era muy habitual el preparar aparejos con  varas de avellano, que a modo de caña se pinchaban en la orilla y se cebaban con peces del río, "pescones".   Se echaban en la atardecida y se recogían al amanecer. Las mejores capturas se obtenían en las noches oscuras, sin luna.
La limpieza de las presas y de los cauces de los molinos eran también oportunidades a las que había que estar atento para llenar la cesta

Aunque hay veteranos pescadores, existe mucha afición entre los más jóvenes. Escolares que, al salir del colegio, cogen apresuradamente la merienda y pasan la caña por el río antes de hacer los deberes. Incluso hay madrugadores que lo hacen antes de empezar su jornada escolar.

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