Breve reseña histórica de Rada (Voto, Cantabria)
El texto de este artículo contiene ligeras correcciones con respecto a
como fue publicado en la revista "Altamira" nº 64, Santander 2004, pp. 111-38

     Fernando Fernández Palacios
                        Universidad Complutense de Madrid

A mi tía-abuela Paca y a mi tío-abuelo
Domingo, en señal de gratitud y cariño

Vista panorámica de Rada y su ría

Fotografías: Pedro Ruiz Ateca          

GENERALIDADES

    Rada es un pueblo perteneciente a la actual Cantabria que se encuadra dentro del término municipal de Voto1, estando situado a 1,5 kilómetros de Bádames, la capital municipal. La población se encuentra al comienzo de la ría de Rada, que se forma debido a la desembocadura del río Clarín; esta ría de Rada es la que poco antes del puente de Treto se juntará con la de Limpias para formar, ambas, la ría de Treto que desemboca, después de juntarse con la de Santoña, en el mar Cantábrico a través de la bahía de Santoña2.

    Rada se encuentra a una altitud de 17 metros sobre el nivel del mar y contaba con 237 habitantes según el censo de 1981, en el que se lo catalogaba como caserío.

PREHISTORIA

    Como restos más antiguos de ocupación del hábitat por parte del hombre poseemos un testimonio excepcional: se trata de la cueva de Monte Liende, en la que se hallaron restos humanos que correspondían a enterramientos colectivos y también destacaba entre los materiales recuperados una gran vasija dedada. Posiblemente pueda adscribirse al período Eneolítico3. Hay también un resto de considerable antigüedad probablemente: se trata del cráneo humano encontrado en la cueva de Peña Valle4.

ÉPOCA ROMANA

    Hasta mucho más avanzado el tiempo no volveremos a encontrar pruebas fehacientes del paso del hombre por el lugar. Sin embargo, para la época romana se baraja la posibilidad de que dos vías romanas pasaran por el objeto de nuestro estudio. La primera la brinda F. de Sojo y Lomba: «[u]na comunicación, del tiempo de los romanos, procedente de los Tornos y Ramales, atravesaba el contrafuerte por el Hayal viniendo a caer sobre San Bartolomé de los Montes y continuando por Bueras y Padierniga [sic] en demanda del Cristo de Carasa, donde pasábase por barca la ría de Rada», y alcanzaba finalmente Santoña5. Por lo tanto, pondría nuestro objeto de estudio en comunicación con el interior y la costa. Un rastro dejado por el transcurso de personas y bienes a través de dicha vía o de otra que recorrería de sur a norte el Valle de Aras sería el de las monedas aparecidas hacia 1854 en un sitio llamado El Imperio en San Pantaleón de Aras6. El segundo camino de comunicación se trataría de una vía secundaria que, procedente de Valmaseda (Vizcaya), llegaría a Castro-Urdiales y pasaría a continuación por Cerdigo, Islares, Guriezo, Iseca, Seña, Tarrueza (?), Colindres, Marrón y Rada. Posteriormente se dirigiría a Treto, Adal, Cicero, Escalante y Santoña, en donde finalizaría. No se puede descartar totalmente el paso de un camino romano por el lugar, aunque la última ruta descrita parece mezclar arbitrariamente distintas vías de comunicación.

EDAD MEDIA

    Algunos oscuros años medievales han sido imaginados por la pluma de M. Basoa Ojeda, concretamente los de época de ataques nórdicos, en los que un jefe «wikingo» llamado Tancredo se entrevistaría con el supuesto Conde de Laredo y Duque y lo llevado a acuerdo en el encuentro sería dicho de viva voz en la misa dominical de las distintas iglesias de la comarca, entre ellas, las situadas «en los Alfos de Resignas (tal vez, Rada o Rasines)»8. Apuntado el vuelo imaginativo de M. Basoa Ojeda9, lo cierto es que el poblamiento de Rada debía de datar, cuando menos, de los momentos altomedievales, pues si no es difícil explicar la presencia de enterramientos con características que los pueden situar en los siglos IX-X d. C. Éstos fueron encontrados en los pies de la nave de la iglesia parroquial: «dos esqueletos inhumados en una fosa simple, sin ningún tipo de protección en las paredes»10. Por aquel tiempo Rada, como parte integrante de Trasmiera, pertenecería al reino asturiano, al menos así parece desprenderse de un documento del Cartulario de Santa María de Puerto en el que, hablando del lugar de Carriazo, preside un juicio en 927 el Conde Nuño siendo rey Alfonso Froilaz11. Unos ulteriores indicios de que Rada pudo originarse al menos en la Alta Edad Media son, por un lado, el hecho de que la iglesia se emplace en un lugar excéntrico y, por otro, y relacionado con lo anterior, que su construcción se efectuaría cuando el asentamiento estaba ya constituido, por lo que la denominación del pueblo no se realizó a través de un hagiotopónimo12.

    En la época en que la aldea cristaliza, en el Valle de Aras se anotan hasta doce entidades bien diferenciadas, entre las que se ha querido incluir a Rada13. Dichas entidades pertenecían al Alfoz de Aras14. Este Alfoz de Aras tendría su centro administrativo, político y socioeconómico en el Castío de San Miguel15, donde residiría el señor o tenente -provisto de atribuciones jurisdiccionales, fiscales y penitenciarias-, y estaría en territorios gobernados por el Conde de Asturias, que en 1068-83 fue Munio González de Lara, apodado «El Cuervo Andaluz», testigo en la carta de arras que dio el Cid a doña Jimena el 19 de julio de 1074 y, según la General Estoria, uno de los jueces nombrados en el litigio del Cid con los infantes de Carrión. Posiblemente en recompensa por su muerte en el Castillo de Rueda, el rey Alfonso hizo donación a su viuda de todo lo que pudiera recorrer a caballo en un día, lo cual abarcó el Valle de Aras y parte de Sietevillas y Junta de Cesto16.

Lope García de Salazar (s. XV), el de las Bienandanzas e Fortunas..., nos dirá en el Libro XXI de la obra citada:

        «En el Valle de Rada ay un linaje que/
        se llama de Carasa y de Rada, que/ son
        antiguos escuderos»17,

con lo que se apunta bien a las claras la solera del poblamiento en la zona y la importancia de Rada, que entonces daba nombre a todo el Valle. Asimismo, de la continuación del pasaje reproducido se deduce que del linaje de los Velasco de Carasa derivó la rama de Rada. Un poco más adelante hablará de Pedro Velas de Rada, del que dirá que «es del que ay mas [sic] memoria que pobló allí [en el Valle y lugar de Limpias, y de Ampuero] e valió mucho e fiso la torre mayor de Limpias»18. Más tarde volveremos con Lope García de Salazar.

Nuestra Señora de la Merced

    Está también el problema de la imagen mariana que posee la iglesia parroquial, cuya historia, mezclada con la leyenda, da pie a varias cuestiones interesantes. Por una parte se dice que la imagen apareció en la ría subiendo en un barco sin tripulación; por otra, que la trajo un caballero que regresó de las Navas de Tolosa, coincidiendo con una copla tradicional, que dice:

        «La Virgen de la Merced
        es pequeña, pero hermosa
        que la trajo un caballero
        de las Navas de Tolosa».

    Dado que el origen de la advocación de Nuestra Señora de la Merced remonta al siglo XIII, aunque no es anterior a 1212 -año de la batalla de las Navas de Tolosa-, María del Carmen González Echegaray opina que sea muy probable que fuera «Don Rodrigo Ximénez de Rada, Arzobispo de Toledo, quien trajera a tierras de Rada la imagen, a su regreso de la batalla de Las Navas»19. Otra posibilidad es que la hubiera traído el Almirante Rada, mandatario de las Armadas de Indias. En el caso de que se comprobara la certeza de la opinión de M. C. González Echegaray, podría entonces apuntarse algún tipo de relación entre las casas solares de Rada (Navarra) y ésta cántabra, cosa que hasta el momento no parece probable a juzgar por la heráldica20.

       Rada no aparece en el Becerro de las Behetrías (s. XIV) aunque sí están Carasa, Bádames, Padiérniga, Nates, San Miguel de Aras y Secadura; esta ausencia no tiene particular importancia ya que, como señala F. de Sojo y Lomba, no aparecen en dicho documento los 77 pueblos -algunos de un largo pasado bien documentado- que componían la Merindad de Trasmiera en la fecha de su desaparición21. A fines de la Edad Media, en el año 1417 exactamente, tenemos noticia de la venta de Elvira García, mujer de Juan Gutiérrez, de la mitad de una casa de Rada por 1000 maravedís a Juan de San Juan, lo que suponía un paso más en el control de la zona por parte de la Casa de Velasco22. Al menos del siglo XV data la división de Trasmiera en 5 Juntas (Cudeyo, Ribamontán, Cesto, Voto y Sietevillas); Rada perteneció a la de Voto. La Edad Media se cerró tristemente ya que por Lope García de Salazar (Bienandanzas e Fortunas, Libro XXIV) sabemos que el linaje de Rada no fue ajeno a las cruentas luchas de bandos que se han hecho tristemente famosas y que afectaron principalmente al País Vasco.

    El mayorazgo de la Casa de Rada fue fundado el 31 de marzo de 1475 por Juan García de Rada y su nieta casó con Juan Gil de Gibaja, pasando así el mayorazgo a los Gil de Gibaja, herederos a su vez de un mayorazgo al que perteneció el famoso arquitecto Juan Gil de Hontañón23.

    EDAD MODERNA: LOS CANTEROS DE RADA

    Sin duda alguna, si algo destaca por encima de los asuntos relacionados con Rada, esto es el trabajo de cantero, que es el que ha dado mayor fama y renombre a la localidad aunque muchas veces hayan pasado los artífices sin pena ni gloria por la memoria de los actuales habitantes del pueblo. Y no sólo esto sino que también ha sido poca la atención prestada por los eruditos a estas cuestiones, aunque gracias a la laboriosidad de la Universidad de Cantabria se ha puesto en parte remedio a la laguna y se han publicado en los últimos años dos obras especialmente interesantes para el asunto a tratar: la Memoria de Licenciatura de B. Alonso24 y el magnífico diccionario de artistas publicado bajo la dirección de María del Carmen González Echegaray25. Estas obras resultan fundamentales para estudiar el arte de la cantería en Cantabria; la primera, por constituir un foco de atención a una zona en concreto pero explicada en el conjunto de su tiempo, y la segunda, por recoger a lo largo del voluminoso volumen nombres más o menos conocidos, artífices todos ellos de obras meritorias muchas veces trabajando de forma intensa fuera de la región.

    Para Rada en concreto B. Alonso recoge en el «Listado 1» de su obra los nombres de 26 artífices nacidos en el pueblo26. Son los siguientes, de alguno de los cuales trataremos con algún detalle: Pedro de Arce, Bartolomé de Bueras, Agustín de la Cajiga, Diego de la Cajiga, Felipe de la Cajiga, Leonardo de la Cajiga, Baltasar de la Cajiga Rada, Ramiro Gil de Rugama y Rada, Francisco González de Hontañón, Francisco de Llanez, Juan de Llanez, tres llamados Pedro de Llanez, Pedro de la Maza, Juan de Mendoza, Miguel de Nates, Pedro de Naveda, Bartolomé de Rada, Pedro de Rada, Juan de Rada de Calce, Juan de Ribero Rada, Juan de Rivas, Miguel Sanz de Nates, Diego Vélez de Rada y Pedro Vélez de Rada.

Catedral de Zamora

Puente de Segovia

Altar mayor de la catedral de Salamanca

  El más importante de todos ellos y figura destacada de su época, que sin duda merecería algún día una estatua en el lugar que le vio nacer, fue Juan de Ribero Rada. Era probablemente sobrino del maestro de cantería Nicolás de Ribero, quien había trabajado en Alcalá de Henares y El Escorial. Como anota B. Alonso, a su saber técnico unió sus conocimientos de humanista, sus numerosas obras y la importancia de sus seguidores. En 1578, aún viviendo Palladio, tradujo, por vez primera al español, los cuatro libros de arquitectura de éste. Contaba además con una importante biblioteca, comparable a la de Juan de Herrera. Aunque su principal actividad se desenvolvió en Valladolid, siendo la figura más importante allí de los siglos XVI y XVII, trabajó también en León -en su traducción de Palladio se llama a sí mismo «arquitecto de León»-, Salamanca -en donde se avecindó tras casarse con Catalina de Zorlado y en cuya catedral fue enterrado-, Zamora, Asturias, Ávila y Madrid27, aparte de en su propia tierra ya que, por ejemplo, en la Junta de Voto participó en la construcción de la iglesia de Santa María de Carasa y en la supervisión de las obras de la iglesia de Susvilla, construida por Juan de Nates. Su primer trabajo lo efectuó en el Palacio de Los Guzmanes de León a las órdenes de su maestro Rodrigo Gil de Hontañón. En Madrid se encargó de la construcción del Puente de Segovia, entrando así en contacto con la obra de Juan de Herrera. En Salamanca fue maestro mayor de la catedral a partir de 1589, siguiendo el trabajo de Gil de Hontañón. En Zamora también trabajó en la catedral, introduciendo allá donde trabajó casi siempre mejoras con respecto al proyecto original. El 6 de enero de 1573 Juan del Ribero Rada contrató con Juan de las Suertes de Nobalino, vecino de San Pantaleón, la obra de carpintería de su casa nueva en Rada, pero dicha edificación no se conserva en la actualidad28. Fue, en definitiva, uno de los conformadores del Clasicismo del foco vallisoletano.

Escudo heráldico con las armas de Rada De la habilidad de los maestros de cantería hay algunas muestras en el propio pueblo, pero sobre todo el arte de labrar la piedra se manifiesta con fuerza, como en cualquier rincón hidalgo de España, en los escudos heráldicos. Hoy quedan en distintos edificios de este hermoso -por lo menos hasta fines del siglo XX- pueblo varios. La iglesia parroquial es el recinto que posee más, pues son cinco los que podemos encontrar. En la fachada principal hay dos, uno con las armas de Rada y otro con las de Bolívar; en la parte posterior del templo hay otro con las armas de Rada, y en el interior al lado del Evangelio hay uno con las mismas características que el último nombrado, así como «detrás del retablo y casi cubierto por él» aparecen también las armas de Rada dispuestas, esta vez, como en la fachada principal. En una casa junto a la iglesia vuelven a aparecer las armas de Rada en un escudo, teniendo este hogar otros cuatro que no se llegaron a labrar. Otra casa posee en el interior de una típica solana un escudo con las armas de los Tixera e indicación también del solar de Naveda. Finalmente, el Palacio de los Barones que luego nos ocupará muestra todavía tres escudos: dos de ellos se colocan en dos cubos situados a un lado y otro de la portalada; en el izquierdo se muestran las credenciales de los Alvarado y Bolívar, aunque una leyenda de 1711 que hay en el escudo dice que éste es de los Velasco, familia cuyas armas sí aparecen en el cubo derecho29. En el centro de la portalada está el último escudo que nos ocupa, que muestra bien a las claras las armas de Rada30.

    Un escritor en principio anónimo pero que con casi total seguridad fue Juan Arce Otalora, que recorrió Trasmiera, dejó escrito en el siglo XVI, posiblemente hacia los años 60 de dicha centuria, que la zona en la que se incluía Rada tenía mucha fertilidad de pan, vino y naranjas, y continuo verdor en sus árboles y laureles31. Por otra parte, se ha conservado una descripción de 1550 acerca de los bueyes de arrastre que existían en la Merindad de Trasmiera y a través de la cual se comprueba que la cifra más baja (525 unidades) de las Cinco Juntas pertenecía a Voto, llegando Cudeyo a tener 150432.

Iglesia parroquial de San Ginés de RadaAltar mayor de la iglesia de San Ginés.

    Aunque se ha apuntado que el templo parroquial de Rada se fecha a finales del siglo XVI y contiene un retablo del año 161933, la verdad es que probablemente fuera con anterioridad una iglesia gótica comenzada a fines del siglo XV34 que aprovecharía la existencia previa de un templo cuyos orígenes se situarían en época altomedieval si tenemos en cuenta los restos de sepulturas nombrados más arriba. La fábrica actual tiene en el interior planta de cruz latina y cuenta en la nave con dos pequeñas capillas en forma de nichos en arco de medio punto y en su cabecera con dos grandes capillas a uno y otro lado del presbiterio; una de estas últimas, en concreto la del lado del Evangelio, rectangular, es la del maestro cantero Juan de Ribero Rada, cuya obra fue supervisada por él mismo35. La otra, es decir, la capilla del lado de la Epístola, de planta cuadrada36, se fundó en 1606 por parte de «Marcos de Rada, vecino de Rada, hermano del Almirante de la Armada Pedro de Rada»37, que ha sido puesto como paradigma de censualista que debió ser campesino rico o con un considerable número de bienes y que llegó a alcanzar cargo administrativo. M. Vaquerizo nos lo pinta así: «es el típico campesino, villano rico»38. Esta persona, barón de Rada y Tesorero de las Alcabalas Reales de las Cuatro Villas de la Costa, junto con su esposa, Magdalena de Bolívar, fundó el vínculo de mayorazgo de la Casa del Barón de Rada a principios del siglo XVII y muy probablemente mandó construir la edificación original del Palacio de los Barones ya que la portalada en su primer cuerpo junto con el arco de medio punto abierto entre pilastras toscanas parece obra de fines del siglo XVI39. Dicha edificación original constaría al menos de una casa con torre y una cerca. Este último elemento fue encargado por Marcos de Rada el 6 de marzo de 1584 a Juan de Casanueva, vecino de Carasa40.

    Siguiendo con la iglesia parroquial, ha desaparecido de ella el retablo mayor contratado por Pedro de la Torre a principios del siglo XVII y que todavía se hallaba en el testero de la iglesia en 194141. Su lugar es ocupado por una imagen moderna de vestir de la Virgen de la Merced, un interesante altar portátil del siglo XVI donado por la familia Rada y que fue muy repintado en el siglo XIX, las imágenes de san Emeterio y san Celedonio y un Cristo crucificado del siglo XVII42. La iglesia posee varias imágenes sueltas, así una talla en madera policromada de Virgen con el Niño de finales del siglo XVI y tres Cristos crucificados de la siguiente centuria43.

    El 28 de diciembre de 1579 se firmó la Carta de Hermandad entre la Merindad de Trasmiera y las villas de Puerto de Santoña, Escalante y pueblo de Argoños. En representación de la Junta de Voto acudió a la iglesia parroquial de Santa María de Toraya (Valle de Hoz), donde tuvo lugar la rúbrica, Francisco de Castillo, que era vecino del lugar de Rada y Procurador General de la mencionada Junta44. A fines del siglo XVI, exactamente en 1596, hay constancia documental del intento del Teniente General del Corregidor por excederse en su jurisdicción en las Juntas de Voto y Cesto, asunto que dio pie a una Real Carta Ejecutoria dando la razón a las mencionadas juntas45.

Casa del capitán Juan Ortega de Rada    En 1619 el mayorazgo de la Casa de Rada pertenecía al capitán Juan Ortega de Rada, que estaba casado con Juana Gutiérrez. En los primeros años del siglo XVII mandó construir en el Barrio de la Iglesia una casa de planta rectangular, dos pisos y portalada con arco escarzano, en cuyo interior a fines del siglo XVIII había numerosos cuadros. Su hija, Isabel de Rada, se casó con Juan Gil de Gibaja y de esta manera el mayorazgo pasó a los Gil de Gibaja; más tarde lo poseyeron sucesivamente Nicolás Gil y José Ventura Gil46.

En 1618 el Procurador General de la Junta de Voto fue Gabriel de Alvear Medinilla, como consta en el acta de sesión de la Junta de Merindad con motivo del recibimiento de Procurador General para ella47, persona que pocos años después, exactamente en 1623, ejerció el cargo de Alcalde Mayor48 y acudió con las Milicias de la Merindad a recibir a Santander al Príncipe de Gales; a estas milicias la Junta de Voto aportó en aquella ocasión 25 soldados en una proporción de dos tercios de arcabuceros y uno de piqueros49.

    En 1650 fue nombrado Francisco de Rada y Alvarado Gobernador y Capitán General de la Nueva Andalucía y de Cumana en la Nueva España, lo que motivó el que éste escribiera una carta a la Merindad de Trasmiera ofreciendo un destino en América50. Por otro lado, consta por documento que el 29 de enero de 1686 el Procurador General de la Junta de Voto era Juan de Bueras51. Durante los siglos XVI y XVII el número de hidalgos de Rada fue de 60, a la cabeza de los cuales estuvieron los Barones de Rada y los Gil de Gibaja52.

El barón de Rada (izda.) en la Giralda hacia 1920    Entre el último cuarto del siglo XVII y mediados del XVIII se constata en la Merindad de Trasmiera un gran crecimiento de población: Voto pasó de 125 vecinos en 1683 a 319 en 1753 mientras que el salto más espectacular se produjo en Cudeyo (de 310 a 1178 vecinos en las mismas fechas)53. Al siglo XVIII podría corresponder la configuración actual del Palacio de los Barones, del que queda en pie como pieza más destacada la portalada barroca, llamada popularmente «La Giralda» debido a la figura humana emplazada justo encima de la clave del arco54. Las armas de un escudo que contiene corresponden, como hemos visto, a los Alvarado y Tijera, por lo que podría buscarse relación con otros palacios, como el de Adal. Por su parte, la casa que se levanta hoy en terrenos del palacio posee una puerta, que debió corresponder a la antigua edificación del siglo XVI, de 7 sillares labrados que miden cada uno de ellos 50 x 25 cms.55. La reforma fue promovida en 1708 por el nieto del fundador del mayorazgo, Antonio de Rada Alvarado Ungo Velasco, quien mandó edificar su capilla en el lado de la Epístola de la iglesia parroquial, a la que dotó de un excelente retablo. La reforma del Palacio de los Barones incluyó la edificación de la parte superior de la portalada (asentamiento del escudo, remates de pirámides y bolas), que se hizo con piedra de la cantera que una señora llamada Santaolalla tenía en San Pantaleón56, así como el alzamiento en la huerta, y pegada a la torre, de una casa de 40 pies de largo por 22 de ancho y 20 de alto, la construcción de una caballeriza de 60 pies de largo por 19 de ancho y 14 de alto con una portada grande de medio punto y de un corral para cerdos y un horno junto a la casa nueva por el lado norte57.

    La milicia de la Junta de Voto fue suprimida por Felipe V al crearse los Regimientos Provinciales.

    En la época en que se redactó el Catastro del Marqués de la Ensenada se nos dice que Rada es de realengo, como toda la Junta de Voto, la cual está gobernada por un alcalde mayor (que ejerce sus funciones también en la Junta de Cesto) y que posee también un juez ordinario, personajes ambos nombrados por el Gobernador de las Cuatro Villas58. La extensión del territorio perteneciente a Rada se describe con las siguientes palabras: «el territorio que ocupa el término de este lugar desde levante a poniente es un cuarto de legua y desde el norte al sur otro cuarto de legua, y de circunferencia tiene una legua, que se puede andar en hora y media. Confronta por el cierzo con el lugar de Carasa, por el solano con el dicho lugar y el Padierniga, por el ábrego con el de Bádames y por el regañón con el lugar de Irias y San Mamés»59.

Molino Azul en el barrio del Agua    El número total de población alcanzaba los 48 vecinos60 «en que se incluyen las viudas y diez habitantes renteros», poseyendo 43 casas habitables y 6 que no se habitaban distribuidas en los siguientes barrios: La Iglesia, El Agua, La Cagiga -estos tres, los más poblados-, La Riva, Cabañas, El Mazo y El Horno. Una casa hacía las veces de taberna, «la cual se saca a público remate todos los años y en cada uno por un quinquenio produce quinientos reales la que administra un vecino de este lugar», obteniendo quien tenía en arriendo la taberna una utilidad al año de 200 reales61. Todos los vecinos eran labradores «que se ocupan en sus labranzas ciento veinte días al año y el jornal diario lo regulan en tres reales y a los hijos de familia les regulan de soldada al año ciento diez reales»62. En el aspecto industrial destaca la existencia de tres casas de molino, todas en el barrio del Agua y que todavía existen, «en cuyas tres casas hay siete ruedas y el producto de cada rueda la regulan en diez fanegas de maíz al año» y de cuatro colmenas que dejaban «útil al año dos reales»63. De uno de los molinos, exactamente del llamado "del Medio", de dos ruedas, consta que a principios del siglo XVII pertenecía al capitán Juan Ortega de Rada, así como otro llamado "de Arriba"64.

    En el Archivo Histórico Provincial de Santander se conservan las cuentas tomadas a don Simón del Río Rada durante el año 1735, tiempo en el que este hijo de Rada desempeñó el cargo de Procurador General (Procurador Regidor Síndico general) de la Junta de Voto65. Por su parte, el pueblo de Rada elegía en concejo celebrado cada 1 de enero su Procurador pedáneo, su Regidor, su Alguacil, etc66. El Procurador pedáneo, además de ejercer como alcalde ordinario, administraba los bienes comunales, era el depositario de los pesos y demás artefactos y también de los papeles importantes del Concejo, y entendía de los asuntos civiles con alcance inferior a 600 maravedíes.

    Los vecinos recogidos en el Catastro del Marqués de la Ensenada son los siguientes:67

ABASCAL, Francisco de (27.492) noble casado 25
ALVARADO, Phelipe de (27.464) noble viudo 60
BARRIETA, Ángela de la (27.489)    noble viuda 50
BUERAS, Joseph de (27.467) noble casado 42
BUERAS, Antonia de    (27.470) noble soltera 24
BUERAS, Rosa de (27.470) noble soltera 28
BUSTILLO RIVERO, Joseph de (27.469) noble casado 26
CAGIGA, Antonia de la (27.475)             noble viuda 40
CAMPO, Juan del (17.462) N V 76 noble viudo 76
CASANUEVA, Francisco de (27.480) noble casado 40
EZQUERRA, Sebastiana de (27.487)         noble - 78
FALLA, Antonia (27.484)   noble viuda 50
HAEDO, Manuel de (27.471) noble casado 38
HONTAÑÓN, Francisco de (27.463) noble casado 23
HORTIZ, Antonia (27.486) noble soltera 36
HOYO, Bartholomé del (27.488)  noble casado 80
IRRISARRI, Antonio de (27.483)  noble casado 35
IRRISARRI, Manuel Francisco de (27.482)        noble casado 29
LOMBERA ZORRILLA, Don Miguel de (27.478)   noble 40
NAVEDA, Juan de (27.466) casado 50
PÉREZ DE IRIAS, Juan Bernardo (27.494) noble casado 61
RÍO, Antonio del (27.481) noble casado 21
RÍO, Manuel del (27.474) noble casado 46
RÍO, Don Severino del (27.499) noble casado 34
RIVA; Don Antonio de la (27.476)  noble viudo 68
RIVA, María Ana de la (27.463) noble soltera 60
RIVERO, Juan del (27.468) noble casado 36
SANTIESTEBAN, Manuela de (27.479) noble 40
SEPTIÉN, Antonio de (27.491) noble casado 63
SISNIEGA, Antonia de (27.477) noble 60
SUERTES, Cathalina de las (27.472) noble viuda 54
SUERTES, Francisco Antonio de las (27.485) noble casado 50
SUERTES, Gerónima de las (27.465) noble viuda 48
TRUEBA, Pedro de (27.493) noble casado 63

 

    EDAD CONTEMPORÁNEA

    P. Madoz, ya en el siglo XIX, indica que Rada poseía un procurador pedáneo68 ; también nos dice que tenía, entre otras cosas, 40 casas que se distribuían en los barrios de la Iglesia, Agua, Riba y Cavanas. En cuanto a su producción, habla de maíz, vino, alubias, pastos, crianza de ganado y caza. La mención de vino puede ponerse en relación con la presencia aún hoy en el pueblo de emparrados, exactamente en una finca situada a la derecha del camino que va de la iglesia al barrio del Agua69. Finalmente, P. Madoz señala una población de 38 vecinos, es decir, 169 almas70. Del siglo XIX (1860) es también la carroza procesional que se conserva en la actualidad.

    La Junta de Voto se regía, por lo tanto, a través de un Procurador General y tenía como lugar de reunión San Mamés de Aras hasta que en 1822 se constituyó el Ayuntamiento de la Junta de Voto, formado por 8 pueblos y 1705 vecinos, y poco después (1835) se fraccionó brevemente en los Ayuntamientos constitucionales de Rada y Voto hasta que se produjo la fusión y se estableció la capital en Bádames71. En el ámbito de la religión católica, a partir de la creación del Obispado de Santander existió el Arciprestazgo o Vicaría de Cesto y Voto, uno de los cuatro de la Merindad de Trasmiera, que se adscribieron a la Diócesis de Santander.

    La vida para los humildes habitantes de Rada no era fácil en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, y así un aspecto de esto se refleja en la emigración a América de esa época, tan bien tratada por E. Gómez Pellón recientemente72. No obstante, se realizó el 13 de septiembre de 1890 un anteproyecto de división del término municipal de Voto en dos secciones electorales: Rada quedaría agrupado con Bádames, Carasa, Padiérniga, Nates, Llánez y Secadura73. En cualquier caso, algunos de los emigrantes regresaron con éxito a Rada y mandaron construir quintas, dos de las cuales resaltan entre las demás en el barrio de La Taberna74.

Quinta de indiano en Rada Quinta de indiano en Rada

Quintas de indiano en el barrio de la Taberna de Rada

    También hay constancia, gracias a un documento de 1861, de los escándalos cometidos por el cura de Nates, Esteban de Bernaola. Entre otros desmanes que se describen está el que protagonizó el 9 de agosto de 1860, cuando estuvo en la taberna pública de Rada bailando con el sombrero en el suelo hasta el día siguiente de san Lorenzo en que fue a dar misa, o el del día de Nuestra Señora del Rosario, que se celebraba en Rada, cuando estuvo el cura embriagado dando escándalo en público hasta que fue recogido en una casa particular, de donde se marchó antes del amanecer75. En 1881 la escuela de Rada estaba cerrada y no poseía habitación para maestro ni capacidad suficiente para cubrir las necesidades76.

    Antes de la última guerra carlista se estableció en Rada una feria mensual de ganado que no se desarrolló lo suficiente a causa precisamente del acontecimiento bélico77. El 1 de julio de 1880 el Ayuntamiento decidió la celebración de la primera feria de ganado de Rada para el 5 de julio en el lugar llamado "el Brezal"78. Finalmente debió de quedar el primer lunes de mes como fecha de celebración de la feria mensual de Rada, que en el año 1886 estaba considerada como una de las más importantes de las celebradas en Cantabria79, y en 1889 se creó una asociación de ganaderos que durante cuatro años estaban obligados a concurrir a la feria, que de esta manera contaría con más de cuatrocientas reses. Como anota J. M. Gutiérrez, el recinto ferial debió de sufrir una mejora y así el Ayuntamiento se lanzó a promulgar las excelencias del lugar (pastos, abrevaderos, hospedajes cómodos y baratos y buena comunicación)80.

    En 1892, sin embargo, la feria cambió su fecha al primer domingo de mes81, al parecer debido a problemas económicos ya que para cubrir el déficit el Ayuntamiento en 1891-2 cobró un arbitrio por recolección de leña en montes comunales, y en 1892-3 otro sobre la hierba y la paja82. Como relata J. M. Gutiérrez en su libro citado, la mala comunicación con la costa -el transporte se realizaba en barcazas aprovechando la marea alta- y la competencia de ferias de prestigio en sus cercanías (así la de Ampuero, por ejemplo) hicieron que la feria de ganado de Rada no prosperase83 y acabara desapareciendo.

    No obstante, todavía se produciría un nuevo empuje en 1903, que se materializó en el restablecimiento de la feria el primer lunes de cada mes desde el 5 de octubre84. La última noticia de la feria se recoge en "el calendario de ferias de la revista La Producción Cántabra del año 1906"85

    Aparte de la feria de ganado hay otro aspecto reseñable en relación con Rada a principios del siglo XX y es que en 1901, cuando se acometió la construcción del puente de Treto, se recurrió a las canteras de Rada para la edificación de sus bases, siendo los bloques trasladados en gabarras hasta el puente86. En esta época se utilizaba como unidad de medida de superficie en Voto el carro de 40 pies de lado, coincidiendo así con territorios cántabros más a oriente, siendo sin embargo lo normal en Trasmiera el de 48 pies, es decir, 2304 pies cuadrados87. Con anterioridad, exactamente en 1888, siendo alcalde Francisco Ruiz Ezquerra, se reparó el último ojo del puente de Rada, situado en el barrio del Agua88. Fue preciso, para llevar la obra a cabo, abrir un expediente a Juan González, vecino de Nates, ya que los presidentes de las Juntas Vecinales tanto de Rada como de Nates se quejaban de lo pequeño que era el ojo más próximo a la parte del último de los pueblos mencionados y la obra se demoró debido a que Justa González, vecina de Nates, que era en un principio la encargada de la reparación, era mayor de 50 años y se encontraba enferma desde hacía años "por padecimiento cerebral". El 28 de agosto de 1888 se dio fe del mal estado y del peligro que suponía el peaje y el tránsito de caballerías y carros por el puente, y parece que en octubre se había puesto punto y final al asunto. Por las mismas fechas se reedificó la vecina presa del molino harinero. Ese mismo año otro documento habla de la carretera vecinal antigua entre la casa del cubo de San Miguel y el solar de herederos de don Ángel Fernández, la cual había sido inutilizada por la carretera provincial89. En relación con los preparativos para la adecuación de la carretera, de 1893 se conserva un expediente de venta de una parcela de terreno sobrante de la vía pública en el sitio de La Ermita (Rada), que fue adjudicada a Francisco Sainz Trápaga y Zorrilla. El terreno, asentado en una formación cretácica, era erial peñascoso e inculto, además de comunal, y fue vendido debido a la alineación dada a la carretera provincial. Lindaba al norte con terreno de Fernando Canales, al sur y este con la carretera provincial y al oeste con terrenos de Sabino Gutiérrez90. Parece que las obras de dicha carretera debieron finalizar hacia principios del siglo XX ya que en un documento fechado el 26 de octubre de 1900 se recogen sus características: 5 metros de anchura (4 para el firme y 1 para los dos paseos, con inclinación hacia el borde exterior de 3 cms.); la caja debía ser de 10 cms. de profundidad y constituida por un rectángulo de 4 m. de longitud y la sección transversal de las cunetas en la roca deberían ser rectangulares y de 0,50 cms. de anchura y 0,30 cms. de profundidad91.

    En las elecciones de septiembre de 1910 hubo protestas de los conservadores por coacciones oficiales en las votaciones de Castro-Urdiales, Guriezo, Limpias, Ramales, Rasines, Ruesga, Soba y Voto92.

    Por otra parte, el actual cementerio se construyó en 1885 y fue ampliado en 1922; esta ampliación fue de 25 metros de largo por 4 de ancho y se realizó siendo alcalde Manuel de la Cagiga y cura párroco de Rada Pedro Noval93. Existe una relación de los bienes del Ayuntamiento de Voto en el año 1911; los correspondientes a Rada eran los siguientes: en el mismo pueblo, sitio de La Taberna, poseía una casa recientemente construida por el pueblo y que hacía las funciones de escuela; lindaba "por todos los vientos" con terreno comunal del mismo pueblo y tenía un valor aproximado de 4000 pts. En Rulabarca tenía un terreno de 100 hectáreas poblado de Quercus pedunculato que lindaba al norte con el camino real, al este con el monte de Carasa, al sur con el de Padiérniga y Bádames y al oeste con fincas particulares. Finalmente, en Ocina, Runates o Llende poseía monte y terrenos de Nates y Rada que sumaban 310 áreas94.

    En el Archivo del Municipio de Voto situado en Bádames se conserva un listado de colonos del pueblo de Rada del año 193395. Con motivo de la revolución de Asturias de octubre de 1934 se abrió una suscripción destinada a paliar las desgracias ocasionadas por tal acontecimiento (para "socorrer a las víctimas, y sus familiares, que tanto han sufrido con motivo de la revolución")96, y en una circular de la Alcaldía, que presidía José Zunzunegui, con fecha de 31 del mes y año dichos se consignaron las aportaciones de los pueblos de la Junta: por parte de Rada contribuyeron 16 vecinos que sumaron 26,40 pts. de un total de 401,25 pts. que dio Voto.

Escuela de niñas de Rada, 1935

    Recién iniciada la guerra incivil, exactamente el 29 de agosto de 1936, consta que en Rada existían dos escuelas, una de niñas y otra de niños, situadas en buenos locales y a los que asistían también algunos alumnos de Llánez97. La de niñas funcionaba con anterioridad, ya que María Gutiérrez Torriente fue profesora de la Escuela de Niñas de Rada desde el 1 de diciembre de 1934 hasta el 31 de enero de 193698. Comenzada hacía poco la posguerra, en 1939 se hizo una colecta con motivo del Centenario de la Virgen del Pilar y el Ayuntamiento de Voto recaudó 227,15 pts., de las cuales 29 salieron de Rada, que fue el pueblo que mayor dinero aportó después de San Pantaleón. Las consecuencias de la victoria franquista se reflejan en los términos empleados en un documento de 7 de abril de 1949 de propuesta para el cargo de Presidente de la Junta Vecinal de Rada: el propuesto es Eliseo Antonio Pacheco, de 34 años, soltero, labrador, natural y vecino de Rada, del cual se apunta que era excombatiente, de moralidad buena y adicto y de confianza para el Movimiento Nacional99. Unos días antes (26 de marzo de 1949) los vocales de la Junta Vecinal de Rada eran Benito Moncaleán Ortiz, de 44 años, labrador, casado, natural de Llánez y vecino de Rada, que había militado siempre en el campo derechista, había mantenido buena conducta y era adicto al Movimiento Nacional, y Juan José Palacios Ruiz, de 27 años, soltero, labrador de Rada, que no pertenecía a ningún partido, había tenido una intachable conducta y era asimismo adicto al Movimiento Nacional100.

    El edificio de la escuela es una casona de mediados del siglo XIX que ha sido puesta en relación con la arquitectura del antiguo palacio de la Marquesa de Viluma por su intento de recuperación del Clasicismo101.

    Sin fecha, el Archivo de Bádames conserva un documento que recoge el inventario de bienes de común aprovechamiento entre los vecinos de los pueblos de la Junta de Voto102. La información de Rada la ofreció Matías Ricondo y se apuntan bienes en tres montes: el de Castañas y Cagigas del Agua, de unos 15.000.000 pies cuadrados, que lindaba al norte con Carasa, al sur con Bádames, al este con Padiérniga y Carasa y al oeste con Llánez y San Mamés, y de los que 3.200 eran de arbolado, en concreto de roble, y el resto de sierra peñascosa poblada en parte de árgoma y brezo. El segundo monte mencionado es el de Costera del Campillo, de 160.000 pies cuadrados, que lindaba por todas partes con tierra no comunal del propio pueblo, y del que unos 40 pies cuadrados estaban poblados con robles y el resto era simplemente sierra peñascosa con algo de árgoma y brezo. Por último el tercer monte era el Rulabarca y las Rías, de 2.600.000 pies cuadrados, que lindaba al norte con Carasa, al sur con terrenos de Rada, al este con Padiérniga y al oeste con las rías; tenía 4.000 pies cuadrados poblados con roble y el resto era sierra peñascosa con árgoma y brezo. Se hace constar en todos los casos que tenían necesidad de repoblación y que no producían renta ni parte alguna era arrendada, además de que se alimentaban en ellos unas 110 reses de todas las especies. En otro documento, del año 1907, se habla de los montes de Ocina Runates, etc., que pertenecían a Nates y Rada103.

    FINAL

    Terminaré el presente bosquejo histórico señalando, en primer lugar, una pintoresca y típica leyenda existente todavía en la actualidad en Rada y que hace referencia a una piel de toro escondida por los infieles islámicos, que portaba monedas del dorado y querido metal que es el oro. A. Pintó104 añade que el depósito se realizó en una cueva. Yo mismo en el mes de abril de 1991 escuché de boca de mi tío-abuelo, un lugareño, la leyenda resumida en forma de refrán: "Entre Buto y Montuto hay un pellejo de toro lleno de onzas de oro". A. Pintó recoge las formas Votu y Montotu para los topónimos incluidos en el refrán, y dice que Votu es la Junta de Voto y Montotu un lugar desconocido. Por mi parte, tengo que señalar que mi tío-abuelo, don Domingo Expósito, me dijo que Buto era algún lugar cerca de San Mamés (se refería a San Mamés de Aras) y Montuto un lugar un poco más allá, es decir, en dirección a San Miguel de Aras105. Leyendas muy parecidas se encuentran por todo el norte de España. A modo de ejemplo significativo señalo que J. M. Luengo, al estudiar el Castro de Revilla (León), apuntó que como "en infinidad de castros gallegos los paisanos aseguran que en éste se halla enterrada una gallina con los pollitos de oro"106. Con respecto a la importancia del sitio de Voto, emplazado en San Mamés de Aras, pienso que debe venir de muy atrás ya que en un documento del siglo XII, en concreto del año 1135-6, se decía:

    "Et in Aras Sancti Mametis cum omni hereditate sua per termino de la aqua de rada per illa callegga de aqua sal usque ad illas limites de Flanez et deinde ad somum Conforcum et per illa callegga de uillar aiuso et a rio cabo et a maza negra usque ad buega et a monte negro et a uozillos et a botu usque ad illa aqua de rada, et in omni Aras cum omnibus terminis suis fiat hereditaria ipsa ecclesia Sancti Mametis"107, lo que pone claramente de manifiesto la antigüedad de la relevancia de San Mamés de Aras con respecto a otros puntos de la Junta de Voto, lugar precisamente de los pocos de Trasmiera que fueron presa del señorío medieval, estando el resto de la Junta bajo realengo108 excepto Nates y Susvilla, que pertenecieron al Señorío de la Orden militar de San Juan, heredera de la del Temple109.

    En segundo lugar, y para finalizar, quiero dar unos breves apuntes para los lingüistas; primero, que la palatalización de l- está en Rada presente, pues de boca de mi tío-abuelo ya mencionado el monte Liende es llamado Lliende; monte, recordemos, en el que se encuentra la cueva del hallazgo más arriba reseñado. Segundo, que un asunto que ha sido tratado en el ámbito municipal, que es el del neutro de materia, no lo he podido reconocer en mis conversaciones con vecinos de Rada, lo cual por supuesto no obsta para que sí esté presente110. Y tercero, aparece la sustitución del imperfecto y pluscuamperfecto de subjuntivo por el condicional simple y compuesto, rasgo típicamente trasmerano y presente asimismo en el español del País Vasco.

   APÉNDICE 1: TOPONIMIA DE RADA 111

Agua, El
Aro, El
Brezal, El
Cabaña, La
Cabañas
Cagiga, La (¿?)
Nates
Riva, La
Rivero, El
Susvilla
Taberna, La

   APÉNDICE 2: VOCABULARIO112

Lipe = Felipe
sobero = soberbio
zambrar = "liar"

Notas bibliográficas
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(1) Una apretada síntesis de la historia de Voto puede encontrarse en R. P(érez) B(ustamante), "Voto. Historia", en la Gran Enciclopedia de Cantabria tomo 8, 1985, pp. 267-8, con un mapa y la situación de Voto dentro de la provincia de Cantabria en la p. 266

(2) P. Madoz, Diccionario... Santander, Valladolid, 1984, p. 257 hablaba de dilatación de la bahía de Santoña a través de canales y dividía alguno de éstos en ramales, siendo lo que hoy llamamos ría de Rada uno de ellos. También para Madoz, op. cit., p. 129 el río Clarín se une al Clarión y así se forma el río o arroyo Rada «que cruza todo el valle de Aras, hasta su union con la ria [sic]  de Santoña». En el mapa de Tomás López (1770), a partir de la unión de los ríos de Secadura y el Clarín (o de San Miguel), la corriente fluvial que resulta recibe la denominación de Carabión hasta su desembocadura en la ría del Asón.

(3) GEIS C/R, CAEAP, "Catálogo topográfico de cavidades con interés arqueológico (1ª parte)", BCE 7, 1986, p. 99; J. R. Vega de la Torre, "La Romanización", en M. Á. García Guinea (dir.), Historia de Cantabria. Prehistoria. Edades Antigua y Media, Santander, 1985, p. 171; E. Muñoz Fernández, C. San Miguel Llamosas, CAEAP, Carta arqueológica de Cantabria (en adelante CAC), Santander, 1987, p. 178.

(4) CAC, op.  cit., p. 180.

(5)  F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones a la Historia de la M. N. y S. L. Merindad de Trasmiera, 2 tomos, Madrid, 1930 (existe una reedición reciente, Santander, 1988), tomo 1, Santander, 1988, p. 16, nota 1 y p. 125. Este autor, en "Cantabria", BRSG tomo 83, 1947, p. 478 se ha imaginado a los romanos penetrando "con sus embarcaciones" en la ría de Rada, entre otras rías, para realizar en los extremos fortificaciones. Así supone que El Castío de San Miguel de Arce [sic] era una fortificación romana que se enlazaba con Santoña gracias a la ría de Rada. Este castío serviría, pues, como fortificación extrema que vigilaría todo el valle de Aras (cf. también F. de Sojo y Lomba, "De Re Toponímica. Comunicaciones en Cantabria", BRSG tomo 83, 1947, p. 13). Sobre el mundo más antiguo confesó F. de Sojo y Lomba al dar comienzo a la "Ilustración III" que era de todas las épocas y materias "una de las que se me presentan a la pluma con menos simpatía" (Ilustraciones..., op. cit., tomo 1, Santander, 1988, p. 79), por lo que R. Pérez Bustamante apunta que "[n]o tiene especial importancia la paciente labor que Don Fermín intenta sobre el mundo más antiguo" (en su "Estudio preliminar" a la reedición (1988) de las Ilustraciones, p. XXII) aunque a continuación señala que las páginas sobre vías y "carreras" antiguas que trascurrían por Trasmiera son "importantes" (op. cit., p. XXIII).

(6) F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones a la Historia de la M.N. y S.L. Merindad de Trasmiera, 2 tomos, Madrid, 1930 (reeditada recientemente por ed. de Librería Estvdio, Santander, 1988).

(7)  J. M. Solana, Autrigonia romana, Valladolid, 1978, mapa "red de vías de Autrigonia". 

(8)  M. Basoa Ojeda, Aquellos "piratas" wikingos de Liendo. (Del siglo III al siglo XI), Santander, 1966, p. 16.

(9)  Lo verdaderamente cierto es que el Reino de Asturias estuvo sometido a varios ataques vikingos entre los años 968-71 d. C. (I. Lindenberg, "Los vikingos en el Reino de los francos y en la Península Ibérica", en Exposición. Los Vikingos y sus Predecesores, Madrid, 1980, p. 27).

(10) R. Bohigas Roldán, Yacimientos arqueológicos medievales del sector central de la cordillera cantábrica. Tomo primero, Santander, 1986, p. 119. Para la arqueología de Voto hasta la Edad Media puede consultarse F. Fernández Palacios, "La Arqueología en Voto (hasta la Edad Media)", en R. Bohigas Roldán (ed.), Trabajos de arqueología en Cantabria 4, Santander, 1998, pp. 159-68 (existe una versión corregida en tirada aparte). El trabajo está disponible también en internet en www.juntadevoto.com. 

(11)  F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., op. cit., tomo 1, Santander, 1988, pp. 273-4.

(12) Cf. I. García Camino, Arqueología y poblamiento en Bizkaia, siglos VI-XII. La configuración de la sociedad feudal, Bilbao, 2002, p. 273.

(13) C. Díez Herrera, La Formación de la Sociedad Feudal en Cantabria, Santander, 1990, p. 97. Véase más adelante en el trabajo el texto del s. XII.

(14)  Algunos autores remontan la división del territorio en alfoces al conde Sancho García (996-1017), cf. F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., op. cit., tomo 1, Santander, 1988, pp. 278-9.

(15)  Posiblemente la dedicación a san Miguel de la iglesia se produjo a partir de Sancho III el Mayor, quien tomó a dicho santo como protector de la monarquía (cf. I. García Camino, Arqueología y poblamiento en Bizkaia, siglos VI-XII. La configuración de la sociedad feudal, Bilbao, 2002, p. 343).

(16)  F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, pp. 287-93.

(17)  L. García de Salazar, Las Bienandanzas e Fortunas, edición de A. Rodríguez Herrero, Bilbao, 1955, p. 150.

(18) M. C. González  Echegaray, «Limpias en la Historia», Altamira 1975, pp. 295-6.

(19)  M. C. González Echegaray, Santuarios marianos de Cantabria, Santander, 1988, p. 234. M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 150 señala por su parte: "Respecto a la devoción a la imagen de la Virgen de la Merced, se ha pretendido relacionarla con el obispo del siglo XIII Rodrigo Jiménez de Rada [...] pero no creemos que esta tradición tenga fundamento alguno".

(20) Y también por el independiente desenvolvimiento de sus líneas (Alberto García Garraffa, Arturo García Garraffa, Diccionario heráldico y genealógico de apellidos españoles y americanos, tomo 74, Madrid, 1955, p. 156). El topónimo cántabro no es ninguna voz vasca, como escribió Javier Gorrosteratzu que ocurría con el topónimo navarro (J. Morales de Rada, "De re vascónica", Munibe 1963, p. 7) sino que su nombre indica "la ensenada o resguardo de navíos", función constatada históricamente al ser nuestro pueblo lugar de descarga de hierros y venas de las cercanas ferrerías (M. C. González Echegaray, op. cit. de 1988, p. 233) y cuyo uso onomástico ya recogía J. Godoy Alcántara en su seminal Ensayo Histórico Etimológico Filológico sobre los Apellidos Castellanos, Barcelona, 1980 (ed. facsímil de la de Madrid, 1871), p. 83. Para la etimología del Rada navarro últimamente M. Belasko, Diccionario etimológico de los nombres de los pueblos, villas y ciudades de Navarra, Pamplona, 1996, p. 356 indica que su significado es desconocido, recogiendo en el apartado de traducciones curiosas y explicaciones populares algunas como "pueblo extenso", "helechal" o la relación que ofreció A. Campión del topónimo con el vasc. erre "quemado", señalando que en 1101 aparece como Rada, en 1131 Marcho de Arrada y a principios del siglo XIII Senen de Rada y Senen de Errada; las formas con r protética son fáciles de explicar mediante la fonética vasc. El pueblo de Rada navarro es actualmente un despoblado y está situado en Murillo el Cuende (Olite), cf. A. Díez y Díaz, Castillo de Rada, Pamplona, 1976. En los últimos años se han realizado investigaciones arqueológicas en el lugar, vid. M. Á. Mezquíriz, "Diversas formas cerámicas del siglo XV procedentes de "El desolado de Rada" (Navarra)", en Estudios en homenaje al Dr. A. Beltrán Martínez, Zaragoza, 1986, pp. 983-9; M. I. Tabar Sarrias, "Desolado de Rada. Campañas de 1988 y 1989", Trabajos de Arqueología Navarra 10, 1991-2, pp. 435-8; eadem, "Puntas de lanza de época medieval procedentes de Rada", Trabajos de Arqueología Navarra 10, 1991-2, pp. 381-8; eadem, "Desolado de Rada. 1990-1991", Trabajos de Arqueología Navarra 11, 1993-4, pp. 312-5.

(21) F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, p. 254.

(22) R. Pérez Bustamante, "El Dominio Señorial del Linaje de Velasco en la Cantabria Oriental (1300-1440)" en Ilustraciones cántabras. Homenaje a Patricio Guerin, Santander, 1989, p. 145 anota incorrectamente "la adquisición de una casa en el lugar de Rada en el valle de Soba, realizada en 1417, por 1.000 maravedís". El error es evidente si consultamos en la misma página la nota 15.

(23) M. Escagedo Salmón, Solares Montañeses. Viejos linajes de la provincia de Santander, Torrelavega, 1933, tomo 7, pp. 224-5; cf. M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 145.

(24) B. Alonso Ruiz, El Arte de la Cantería: los Maestros Trasmeranos de la Junta de Voto, Santander, 1991.

(25) M. C. González Echegaray et al., Artistas Cántabros de la Edad Moderna. Su aportación al arte hispánico (diccionario biográfico-artístico), Santander, 1991. Había un ilustre precedente: el de F. de Sojo y Lomba, Los maestros canteros de Trasmiera, Madrid, 1935.

(26) B. Alonso Ruiz, op. cit., pp. 172-3.

(27) Aparte del libro antes citado de B. Alonso, puede consultarse también un artículo suyo titulado "Construyendo El Escorial: Juan de Herrera, los canteros de la Junta de Voto y otros cántabros", Historias de Cantabria 1, 1992, pp. 41-51.

(28) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 155.

(29)  El cual no se ha perdido, como señalaba M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 154, sino que cuando esta autora realizó el catálogo se encontraba caído a los pies de su posición original y escondido entre la maleza.

(30) M. C. González Echegaray, Escudos de Cantabria. Tomo I: Trasmiera, Santander, 1969, pp. 219-20.

(31) Cf. el texto en F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, pp. 152-3.

(32) Cf. R. Pérez Bustamante en su "Estudio preliminar" a la reedición (1988) de las Ilustraciones de F. de Sojo y Lomba, p. XXXV.

(33) M(ari) C(armen) G(onzález) E(chegaray), en Gran Enciclopedia de Cantabria, tomo 7, 1985, p. 73. En el retablo renacentista hay relieves de san Marcos y Santiago.

(34) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 146. Lo más antiguo se descubre en la capilla mayor y es de fines del siglo XV.

(35) Los avatares pueden seguirse en M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, pp. 146-7, quien trae foto en la p. 149. Después de un largo período de construcción, el 1 de abril de 1618 se contrató la ejecución de la bóveda de la capilla con un tipo derivado de los modelos utilizados en Valladolid por el propio Juan de Ribero Rada. Su retablo, de fines del siglo XVII, se apoya en un altar tardo-barroco del siglo XIX, época en la que debió sufrir una restauración (op. cit., p. 153).

(36) Sobre ella cf. M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, pp. 147-8. Su retablo es romanista y sigue fielmente el modelo de Juan de Herrera en el Retablo Mayor de la Basílica de El Escorial (op. cit., p. 150 y 2 fotos en la p. 149). Las figuras originales de él, en opinión de J. J. Polo Sánchez, La Escultura Romanista y Contrarreformista en Cantabria (c. 1590-1660), Santander, 1994, son obra de García de Arredondo, quien marcó a principios del siglo XVII el estilo del taller escultórico de Limpias y labró el Retablo Mayor de Guriezo, uno de los mejores de Cantabria, y en su excepcional policromía es posible que participara Juan de Frías Salazar (M. C. Losada Varea, op. cit., p. 151, con bibliografía).

(37) M. Vaquerizo Gil, "Los censos al quitar, nueva fuente para el estudio de la financiación. Un ejemplo: la Junta de Voto, 1591-1605", Altamira 1975, pp. 287-8.

(38) M. Vaquerizo Gil, op. cit., p. 288. Fue durante varios años alcalde ordinario de la Junta de Voto y sumaba un capital prestado de 1.132.994 maravedíes.

(39) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 153.

(40) Archivo Histórico Provincial de Cantabria, Secc. Protocolos, Legajo 1138, Folio 106; cf. M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 154.

(41) Algunas de sus imágenes fueron repintadas por Maximino Fonteagudo en 1882, cf. M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, pp. 148 y 150. 

(42) Op. cit., p. 150, con foto del altar portátil en la p. 149.

(43) Op. cit., p. 153.

(44) Cf. el documento en F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones a la Historia de la M.N. y S.L. Merindad de Trasmiera, vol. 1, 1988 (ed. facsímil de la de 1930), pp. 31-4.

(45) Op. cit., pp. 72-3.

(46) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, pp. 155-6.

(47) Cf. el documento en F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, pp. 63-4.

(48) Cf. op. cit.: 65.

(49)  Op. cit., pp. 66-7..

(50) Op. cit., p. 76.

(51) Op. cit., p. 69.

(52) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 146.

(53) La Merindad en conjunto pasó de 1056 a 2501 vecinos, cf. R. Pérez Bustamante en su "Estudio preliminar" a la reedición (1988) de las Ilustraciones de F. de Sojo y Lomba, p. XXXVII.

(54) En español giralda, que proviene del verbo girar, es "veleta de torre, cuando tiene figura humana o animal" (DRAE, edición de 1992 reproducida en CD-Rom, 1998).

(55) Anotaciones realizadas in situ el 8 de agosto de 1999. Debe tratarse de la "portada con arco de medio punto, quizá perteneciente a la antigua torre", de que habla M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 154, quien señala además que cerca se abre una ventana refajada que debió ser construida "sin duda" en las obras de 1708.

(56) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 153.

(57) Op. cit., p. 154.

(58) T. Maza Solano, Fuentes Documentales para la Historia de la Provincia. Sección segunda: documentos. III. Relaciones Histórico-Geográficas y Económicas del Partido de Laredo en el siglo XVIII. Tomo 3º, Santander, 1972, p. 349.

(59) T. Maza Solano, op. cit., p. 349.

(60) Sin embargo en el padrón sólo se recogen 47, cf. T. Maza Solano, Fuentes Documentales para la Historia de la Provincia. Sección Segunda: DOCUMENTOS. I. Nobleza, Hidalguía, Profesiones y Oficios en la Montaña, según los Padrones del Catastro del Marqués de la Ensenada. Tomo 3º. Santander-Trasmiera, Santander, 1957, pp. 1070-4, números 27.462 a 27.507.

(61) T. Maza Solano, op. cit. de 1972, pp. 351-2.

(62) T. Maza Solano, op. cit. de 1972, p. 352.

(63) T. Maza Solano, op. cit. de 1972, p. 351. Para la comparación de los datos de Rada con los de los restantes pueblos de la Junta y de Trasmiera son útiles las consultas de los cuadros I, II y III (pp. XXXVI y XXXVIII-XL) que presenta R. Pérez Bustamante en su "Estudio preliminar" a la reedición (1988) de las Ilustraciones de F. de Sojo y Lomba.

(64) Archivo privado de Jesús Colás. Año 1803. Pleito entre Luisa Gabriela de Arauna y José de Venero, cf. M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 157.

(65) Documento fechado en 4 de julio de 1737, folios 127 a 130 de la Sección de Cuentas, Caja 4, Cuadernos 1, cf. M. Vaquerizo et al., Archivo Histórico Provincial de Santander. Inventarios y catálogos (I), Madrid, 1980, p. 142. En realidad se elegía a principios del mes de octubre y empezaba a ejercer el cargo el día de san Lucas, aunque en Cudeyo, por ejemplo, en 1798 se acordó que la elección fuese el día de san Silvestre (F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, p. 50, nota 2).

(66) Por ejemplo, en 1751 en Secadura se eligieron los cargos siguientes: Alcalde de los Hijosdalgo, dos Regidores, un Procurador Regidor General y el Mayordomo de la iglesia (F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, p. 46, nota 2). Con respecto al cargo de Alguacil, desde principios del siglo XVII la familia Acebedo, del lugar de Término, adquirió el derecho a nombrarlos -en la práctica, el derecho de presentación- con el título de Merino o Alguacil Mayor.

(67) N= noble; V = viuda/o; S = soltera/o; C = casada/o.

(68) P. Madoz, op. cit., p. 282.

(69) Construcciones similares se recogen en lugares cercanos, así, por ejemplo, en las laderas de Cerbiago (S. Brera Rodríguez, Ampuero. Cantabria. Turismo y arte, Ampuero, 1999, p. 81).

(70) P. Madoz, op. cit., p. 174.

(71) P(érez) B(ustamante), en Gran Enciclopedia de Cantabria, tomo 8, 1985, p. 268. El mismo autor, en el "Estudio preliminar" escrito con ocasión de la reedición (1988) de las Ilustraciones de F. de Sojo y Lomba, señala sin embargo que en 1834 desapareció la Merindad de Trasmiera y que las antiguas Juntas o partes de ellas integraron los correspondientes ayuntamientos constitucionales (op. cit., p. XLIII).

(72) E. Gómez Pellón, "Miseria y desarraigo en un municipio de la Marina de Cantabria. La emigración indiana en la Junta de Voto (1850-1930)", Cuadernos de Trasmiera 4, 1993, pp. 103-34, con ocasionales referencias a Rada y a algunos de sus habitantes.

(73) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59.

(74) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 159.

(75) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(76) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55: copia de un documento fechado en Voto a 27 de octubre de 1881.

(77) Según el corresponsal de la Junta de Voto del periódico El Cántabro nº 389, 20 de febrero de 1886 (véase J. M. Gutiérrez Fernández, Las ferias mensuales de ganado vacuno en Cantabria. I. Trasmiera, Santander, 1992, pp. 105 y 113).

(78) Sección ordinaria del Ayto. de Voto de 1 de julio de 1880. Libro de actas, folio 28 (véase J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 105-6 y p. 113). Las palabras de J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 112-3 sobre el emplazamiento del recinto ferial son correctas, pues han sido comprobadas por mí mismo en el pueblo en conversación con mi tío-abuelo. Se celebraba la feria enfrente de la portalada del palacio de los Barones y junto a la carretera que sube a Bádames. En el lugar, posteriormente, Policarpo Colás Rivero, casado y comerciante, mostró en 1932 su deseo de construir una casa vivienda (Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59).

(79) J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., p. 106.

(80) BOS nº 276, año 1889. Acuerdo del Ayuntamiento de Voto de 25 de mayo de 1889 (véase J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 109 y 113).

(81) BOS nº 147, año 1891. Acuerdo del Ayuntamiento de Voto de 20-XII-1891 (Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 106 y 113).

(82) Libro de caja del Ayuntamiento de Voto (cf. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 109 y 113).

(83) J. M. Gutiérrez Fernández, op.cit., p. 107. Aquí se dice que la carretera de Limpias a San Miguel de Aras se inauguró en 1885, y que por esta fecha se empezó a pensar en la prolongación desde El Cristo en Carasa hasta Treto.

(84) J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 112 y 114, nota 19. Esto se realizó a costa de grandes sacrificios por parte de los vecinos del Ayuntamiento de Voto (J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 109 y 113, nota 9), aparte de la obligación de su seguimiento (J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., pp. 112 y 114, nota 18). Cf. también Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(85)  J. M. Gutiérrez Fernández, op. cit., p. 106.

(86) E. Brígido, "Puente de Treto. De la barca al viaducto", Diario Montañés nº 29842, domingo 24 de enero de 1993, pp. 41-2 y Suplemento del domingo, pp. 3-4.

(87) F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, p. 103.

(88) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(89) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(90) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(91) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59.

(92) Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados, 10-X-1910, cf. A. Garrido Martín, Favor e Indiferencia. Caciquismo y Vida Política en Cantabria (1902-1923), Santander, 1998, p. 157.

(93) Véase el Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(94) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(95) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(96) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(97) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59.

(98) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59.

(99) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59.

(100) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 59.

(101) M. C. Losada Varea, Catálogo Monumental del Municipio de Voto, Santander, 1997, p. 157.

(102) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(103) Archivo del Ayuntamiento de Voto, Sección Segunda, Legajo 55.

(104) A. Pintó, "Las leyendas y mitos en las cuevas", Boletín Cántabro de Espeleología 2, p. 52.

(105) Al menos la geografía de la leyenda parece real ya que Buto es evidentemente el sitio de Voto, situado en el lugar de San Mamés de Aras, donde se celebraban las reuniones de la Junta de Voto (R. Pérez Bustamante, "Estudio preliminar", en la reedición (1988) de las Ilustraciones de F. Sojo y Lomba, p. XXXIII) y que en el primer cuarto del siglo XX era conocido todavía con el nombre de Votu (F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo1, Santander, 1988, p. 37, nota).

(106) J. M. Luengo, "Castros leoneses. Revilla-Sacaojos-Ardón-La Candamia-Villafañe y Valderas", en idem, Estudios arqueológicos. Homenaje del Exmo. Ayuntamiento, Astorga, 1990, p. 98. Para Galicia cf. V. Risco, "Los tesoros legendarios de Galicia", RDTP 1950.

(107) J. Abad Barrasús, El monasterio de Santa María de Puerto (Santoña) 863-1210, Santander, 1985, p. 330, líneas 47-53, escritura del año 1122 según este autor.

(108) Cf. F. de Sojo y Lomba, Ilustraciones..., tomo 1, Santander, 1988, p. 41.

(109) Op. cit., p. 42.

(110) Sobre el tema vid. C. Fernández Juncal, "Neutro de materia en el valle de Aras", en Philologica I. Homenaje a D. Antonio Llorente, Salamanca, 1989, pp. 65-7 y "Estudio sociolingüístico de la Metafonía en el Valle de Aras", Cuadernos de Trasmiera 2, 1990.

(111) Obtenida de la página de internet http://platea.pntic.mec.es/ ruiz/toponimi.html el día 30 de diciembre de 2000. Los datos fueron aportados por alumnos del C. P. "Marquesa de Viluma" (San Pantaleón de Aras, Voto). Únicamente he ordenado los NNL alfabéticamente.

(112) Son fundamentales para el oriente de Cantabria y especialmente para Voto los siguientes estudios de C. Fernández Juncal, a partir de los cuales puede seguirse buceando en el léxico: Variación y prestigio: estudio sociolingüístico en el Oriente de Cantabria, Madrid, 1999; Neutro de materia y metafonía en el Oriente de Cantabria, Salamanca, 2000 (tesis doctoral publicada en CD); y Variación léxica y variación social en el valle de Aras, Santa Cruz de Tenerife, 2001.